Relajación, paz, disfrutar, crear……

 

Bonitas palabras y sentimientos que a veces parecen difíciles de conseguir… Pero, si uno se lo propone, sí se pueden conseguir...

 

Es muy gratificante relajarte y, a la vez, darte cuenta que se puede hacer “algo” bonito.

 

Todo empieza desde muy pequeña. Mi madre, una gran creadora, era una artista en manualidades de todo tipo: estaño, muñecos de trapo, macramé, barro, pintura, marquetería, …. (perdona mamá que seguro que me dejo algo). Siempre en casa había “algo” que estaba “en proceso”…. Y me encantaba!!!

 

De hecho, a mi me apuntó a hacer manualidades también pero, al principio los bolillos y yo, que fue mi primera manualidad que hacia oficialmente, no nos entendíamos mucho

 

 

Pero, poco a poco, una figurita para pintar, una pulserita de macramé, un estuche de ganchillo, y ya lo que triunfó definitivamente fue el punto de cruz!!!!

 

Ahora, pasados ya muchos años de todo esto, y después de darle muchas vueltas “al tema”, me volví a "arrancar" con el punto de cruz, pero vi que el ganchillo estaba muy de moda y, por qué no? Aquí estamos!!!!

 

Y un poquito de punto de cruz, con ganchillo y, para rematar el tema... embossing! Y, con tal de crear, lo que se tercie.

 

Una breve pincelada de mi vida. El "crear” me ha ayudado mucho para seguir adelante e interpretar que “los cabdells” (los ovillos) son como la vida misma: un día pueden ser muy “soleados” (naranjas, amarillos, rosas) y otro día pueden ser muy “oscuros” (grises, marrones, negros). Depende de ti verlos, mezclarlos y combinarlos de tal manera para que, al final, puedas verlos todos bonitos y en "algo" hecho por ti. Y, lo más importante de todo, poder darle un toque especial a nuestro día a día.

 

Anna